Muchas historias comienzan de una manera sencilla, como esta en la que un joven que ya ha cumplido veinte años se encuentra en estos momentos en su lugar de trabajo, reponiendo latas de conserva en un conocido supermercado. La lluvia había dado paso a un refrescante ambiente para pasear. Durante el mes de noviembre,...
Llevaba casi media hora sentado en aquella parada de autobús, dando un vistazo a alguno de aquellos videoclips que ya...
Brenda O’Brien es una experta en investigación de incendios. Desde que era pequeña ansiaba seguir los pasos de su padre,...
Visita Google Play Books ¿Estabas buscando un relato breve que pudiera engancharte en el fascinante mundo de la narrativa? «El...
La primera poesía que escribí fue en marzo de 1981, hace más de cuarenta años, y poco podía imaginar entonces...
Steve Jobs, una de las personas más influyentes durante la revolución tecnológica de principio de los ochenta, dijo...
Nunca pensé que escribiría un relato como este. En el fondo me daba miedo pensar en las consecuencias, sé que es inevitable, algo de ti, se derrama sobre el papel a medida que la historia avanza. No se detiene por nadie y se arremolina en el epicentro salvaje y despiadado de una voraz tormenta de frases escritas, de hojas que revolotean y recuerdos que se agolpan contra el cristal.
No es fácil ser extremadamente sincero sin parecer ingenuo, sin ofrecer esa desnudez y de hacerlo sin saber en qué manos caerán tus pensamientos. Pero ahora ya es tarde. El libro fue editado y tú, solamente en ese atardecer de los tiempos, durante la quietud y el silencio de tu hogar, podrás descubrir si algo comienza para ti con estas páginas.
Comentarios